Bueno, ahora una facilita. Vamos a ver un vídeo de cómo se hace un Gin-Tonic de los buenos. Muy profesional y con música de piano de fondo y todo…
Sugerencia del Chef
Tenéis que observar sobretodo como se trata el limón/lima porque es lo que marca la diferencia entre un cubata de botellón y un combinado bien hecho. La solución es aplicable también al vodka o al ron y la tónica se deja sustituir por cualquier refresco de limón.
El clásico brasileño que tan bien queda para ponerle salsa de fondo. Su sabor es un poco especial así que o bien no volverás a beberlo o durante un tiempo no podrás beber otra cosa.
Los Ingredientes.
Cachaça (aguardiente brasileño). Puedes conseguirlo en licorerias y en el corte inglés.
Lima (o en su defecto limón, que tampoco se distinguen tanto).
Azúcar
Hielo
La Elaboración
Hay que usar un vaso ancho, como el de la fotografía
Machacamos bastante hielo como para llenar medio vaso. Esto podemos hacerlo con un par de golpes en la batidora o bien envolviendo el hielo en un paño y golpeando una superficie dura con él. La idea es que queden trozos muy pequeños de hielo pero sin que llegue a ser granizado
Cortamos la lima sin pelar a gajos y pasamos uno de ellos por el borde del vaso para que llegue el picor a los labios al beber. Después vamos apretando los gajos un poco para que suelten algo de liquido dentro del vaso y luego los metemos también dentro. Unos 4 o 5 gajos bastarán.
Ponemos 2 cucharadas de azúcar
Echamos el hielo triturado encima de los gajos, el jugo y el azúcar
Llenamos de cachaça hasta completar el vaso
Removemos un poco pero sin que se pierda el orden vertical (solo para que la cachaça se enfríe y se mezcle con el azucar y el jugo del lima)
Una pajita pequeña (o una cortada por la mitad con unas tijeras) ayudará a beberlo desde abajo donde está la lima y así coger todo el sabor.
Sugerencia del Chef
Podemos hacerlo un poco más exótico pasando azúcar por el borde, este se quedará pegado a la lima que pasamos anteriormente.
¿Y si llega el día en el que tienes que hacer una comida seria?. Donde la coca-cola, por muy zero que sea, y la sangría, incluso de la marca Don Simón, no dan la talla ni de coña…
¡Hay que comprar un buen vino! Pero, ¿qué vino pega con la comida que tantas horas nos ha costado cocinar?
Nunca más tendremos que preocuparnos por ese temido día. Ya podemos escoger sin temor a equivocarnos el vino que mejor pega con nuestra comida. La casa Wine That Loves ha seleccionado una serie de vinos que pegan con la “pasta con tomate”, la “pizza” y con el “pollo frito” entre otros… Tu sólo tienes que mirar el dibujo y poner cara de entendido. Los platos parecen deliberadamente escogidos para nosotros ¿no creéis?
Nota: No he podido encontrar un link a un sitio de venta. Si alguien lo encuentra que deje un comentario.