Ya está aquí. Por fin una maquina que nos permite saciarnos de gran cantidad de patatas fritas sin apenas consumir grasas. Se trata de un invento de Tefal con forma de freidora y con una tecnología muy novedosa que nos permite que nuestras patatas fritas tengan a partir de ahora un 3% de las grasas que suelen tener.
Se usa muy poco aceite y una turbina interna se encarga de crear una corriente de aire muy caliente que dispersa el aceite en partículas muy pequeñas. De esta forma todas las patatas quedan cubiertas por aceite aunque no sumergidas en el. Las patatas quedan crijientes por fuera y muy tiernas por dentro.
Ya solo nos falta una maquina para hacer hamburguesas light y las dietas pasarán a ser otra cosa.
Hay que pedirla a Reino unido y su precio está en libras pero aquí os lo hemos transformado para facilitaros la tarea. A mi gusto un poco cara, pero todo sea por poder comer patatas fritas…
Un fantástico vídeo que nos muestra como pelar un huevo duro en unos segundos. No se a vosotros pero a mi esta tarea siempre me resulta por lo menos entretenida. Ahora ya no me pasará.
Según he podido saber el verdadero truco es coger un huevo más o menos viejo (pero sin caducar) y cocerlo por completo con sus 15 minutos hirviendo. Al sacarlo lo pasamos por agua muy fría y aplicamos lo que nos muestra el vídeo.
Cada día hay más alimentos precocinados, más variados y de mejor calidad. Hoy vamos con la prueba de que los hay de una calidad y sabor insuperables: hoy traemos el Cocido Ibérico de Jabugo… pero en lata!
Sánchez Romero Carvajal siempre nos trae productos de buena calidad así que sin haberlo probado todavía puedo asegurar que esta latita va a estar de fábula. Pese a la apariencia de la foto se trata de una lata de casi medio kilo que podremos comprar por 2,5€.
Una compañera del trabajo me ha pasado este vídeo de unos amigos suyos. Aunque el vídeo está en catalán se entiende perfectamente lo que pasa: Típico piso compartido y unos electrodomésticos de dudosa procedencia. Hay que tener cuidado con lo que se adquiere por ahí….
¿Te gustan los quesos? Hoy vamos con un plato sencillo y apetitoso: una fondue (AKA fundí) hecha simplemente con un queso Camenbert y mucho morro. Ideal para ligues recientes y noches especiales…
Los Ingredientes:
Un queso Camenbert. Puede ser de cualquier marca pero hay que fijarse en que sea de los que vienen enteros y no por “quesitos”.
Cualquier cosa para ir mojando. Palitos de pan, picos, pan con semillas, brochetillas de pollo, etc…
La Elaboración:
Debemos haber metido el queso en la nevera para que no esté todo blando.
Lo sacamos de la nevera y abrimos el paquete. Le quitamos todos los plasticos y cualquier cosa que no sea el queso y la cajita de madera.
Con un cuchillo que corte (y lo que es más importante: con cuidado) quitamos la corteza de arriba al queso. Como si fuese una tapa.
Lo metemos al horno y cuando esté bien fundido lo gratinamos un poco para que vuelva a crear una cortecilla arriba (para que aguante un poco hasta que empecemos a comerlo)
Luego lo llevamos a la mesa y vamos mojando nuestras “cualquier cosas” intentando manchar la mesa lo menos posible.
Hacer pasta es sencillo. Ponemos agua a hervir, metemos la pasta dentro, vamos moviendola cada cierto tiempo para que no se pegue y cuando esté lista la sacamos. Ahí está el problema de la mayoría… ¿cuando está la pasta lista?
Existen muchos métodos para saberlo. El más extendido, que sólo sirve para los espaguetis, es coger uno de ellos y lanzarlo contra los baldosines de delante de la olla (eso si los tienes); se supone que si el espagueti se pega ya está listo… a mi personalmente no me convence.
Vamos a a hacer algo más práctico y lógico. Lo primero es mirar el paquete… hoy en día casi todos los paquetes de pasta tienen un pequeño sello que indica el tiempo de cocción al dente y completo (no hay que olvidar que en España tomamos la pasta normalmente demasiado hecha y que para la mayoría “al dente” significa medio crudo). Simplemente nos fijaremos especialmente en no poner la pasta en la olla hasta que el agua esté hirviendo del todo. Esto es cuando haya burbujas gordas y no antes. A partir de entonces contaremos el tiempo que nos indican y por si acaso probaremos una pieza de pasta (la sacamos de la olla y nos la comemos) a ver si está lista.